Jornada 5 del Campeonato nacional de Liga. Después de los batacazos de Bilbao y Liverpool. Asomaban los nubarrones en el Atleti y tocaba apretar los dientes. Y tocaba enfrentar a los fantasmas de nuestro rival en la última final de Copa disputada en abril en Sevilla. Una noche donde todo lo que podía salir mal, salió fatal. Pero eso ya es pasado. Hoy en Anoeta tocaba jugar sin Sørloth, Julián y Barrios. Y otra vez sin delanteros de inicio. Poniendo a Ademola de delantero donde apenas rinde. Pero son cosas del directo. En sala de maquinas estaban Llorente y Hjulmand. Volvía Grimaldo. La Real de Matarazzo venía con dudas pero con una victoria en Elche que algo le daba confianza. Partido de noche y ambientazo en Donosti. Estamos en septiembre y la gente está ya cuestionando a Simeone. Nada nuevo por otra parte.
El partido comenzó equilibrado en ambos bandos. La presencia del Cuti da fuste y personalidad a la defensa. Al principio Hujlmand y Llorente intentaron dominar sobre los locales con mucha combinación de balón pero Baena y Kang in no lograban que el juego fluyera. A mitad de la primera parte el equipo local comenzó a dominar y en el Rush final quizás tuvieron la oportunidad de abrir el marcador. La gente apretaba. Pero el Atleti controlaba los ataques del rival. Es verdad que no hubo ninguna clara. Así llegamos al descanso con la sensación de haber salvado el arreón local. Tras dos derrotas seguidas el ánimo y confianza no estaba muy allá.
En la segunda parte comenzó quizás con más dominio local pero no tan intenso como en el final del primer acto. Simeone movió ficha y le dio aire al equipo con Cardoso, Koke y David. Algo cambió. Empezaron a trenzar más jugadas. Aunque nada del otro jueves. El partido seguía parejo. Un punto importante fue la entrada de Arnau Ortiz. En el minuto 75. De repente el catalán con su velocidad empezó a hacer pupa. Ya creaba desasosiego en el rival.
Y en el minuto 82 vino la jugada decisiva del partido. Penalti de Ochieng por mano. Martínez Munuera lo vio claro. Y el VAR lo refrendó. Yo ya no sé qué es mano y qué no lo es. El caso es que allá fue a lanzarlo Grimaldo. Y a uno le asaltaron las dudas por el inicio de Alex en el Atleti. Y luego un penalti contra la Real después de lo de abril pues aún más guindilla al asunto. Pero la verdad es que Grimaldo lo lanzó de lujo. Alegría colchonera. Y ahora tocaba mantener la victoria. El equipo local dominó con Oskarsson en punta de ataque pero no con muchas ideas. Y enseguida vino el 0-2 de David en el 89. Gran regate dentro del área que le dio más de medio gol. Y aún le dio tiempo a Giuliano a meter en una contra de poderío físico el 0-3. Victoria importantísima. Y más con lo que viene esta semana con Osasuna y Real Madrid. Cogemos aire. Y seguimos avanzando. Feliz noche a todos y FORZA ATLETI!!