Jornada número 3 del Campeonato nacional de Liga. Hoy visitaba el Estadio Metropolitano el RCD Espanyol recién ascendido a Primera división. Con cero puntos en el casillero se presentaba como un caramelo para sumar tres puntos pero los pericos siempre por unas cosas u otras nos ponen las cosas difíciles. Hoy Simeone rotaba el equipo y dejaba en el banquillo a Griezmann y Llorente. Apostaba por Nahuel junto con Julián y Sørloth en ataque. El Espanyol salía con Joan García, Puado y Veliz como amenazas. Y antes de empezar el partido ganó la primera guerra psicológica. El sorteo de campos. Parece una tontería pero eso ya te desajusta. Los automatismos desaparecen. Es verdad que de primeras no le afectó. Saltaron al terreno de juego como si estuvieran en la segunda parte por aquello de comenzar atacando en el fondo sur.
El ATLETI salió en tromba a por el partido. Cómo si les fuera la vida en ello. Hubo ocasiones de todos los colores. 2 para Julián, dos para Sørloth, una para Lino. Pero hoy la pelota no quería entrar. A partir del minuto 30 el Espanyol salió de la cueva y empezó a tener más ocasiones. Ganaba balones divididos y se plantaba en el área de Oblak. Puado tuvo una muy clara que por poco se le fue fuera. El descanso llegó con tablas y con la sensación de que el Atleti podía ir ganando con bastante amplitud.
La segunda parte comenzó con la entrada de Llorente, Griezmann y Barrios. Los mejores contra el Girona. Todo hacia indicar que el Atleti se acercaba a la victoria. Y por extraño que parezca el equipo empeoró. Aún así llego un gol que luego el VAR anuló por offside de Riquelme. Era el minuto 54. Típico momento que el Atleti suele solucionar los partidos. Quien sabe si la deja pasar Riquelme si hubiera acabado en gol de Koke. El partido iba avanzando y el Espanyol cada vez estaba más cómodo en defensa. Griezmann no encontraba socios. Llorente no desbordaba y Barrios estaba espeso. A todo esto vino en el 73 el cambio de Reinildo por Sørloth. Cosas de Simeone. Esta vez no le salió bien. El Espanyol aún tuvo tiempo de tener algún acercamiento a la meta de Oblak gracias al debutante Cheddira. El fin de partido llegaba y el empate atemorizaba a los locales. Y animaba a los catalanes. El final llegó y dos puntos volaron. Sabor a derrota en un partido que se debió ganar claramente. Pero esto es Futbol. Si no metes las ocasiones que tienes lo pagas.
Ahora toca descansar que en menos de 72 horas hay partido en Bilbao. Feliz noche a todos y FORZA ATLETI!