Jornada 30 del Campeonato nacional de Liga. Tras el parón de selecciones y la montaña rusa de emociones de Cádiz, Inter de Milán, Barça. Tras la dura derrota en casa contra el Barça se encendieron las alarmas. Para el club ya sabemos que es vital para mantener la estructura actual el hecho de clasificar para Champions. Estos quince días han servido para recuperar fuerzas y mucho ánimo. Y afrontar el final de Temporada al 1000%. Por un lado está la ilusión de llegar lejos en la competición internacional y luego la obligación de hacer los deberes en casa. Para hoy Simeone contaba con las bajas de De Paul y Molina. La duda era a quien ponía en la medular. Y se decantó por Barrios y Lino junto a Koke. Riquelme en el carril izquierdo y arriba Memphis junto a Griezmann. Enfrente el Villarreal de Marcelino salía con Guedes, Gerard y Sorloth en ataque. En defensa se inventaba Mosquera y Cuenca de laterales por las bajas de Femenia y Moreno. Partido clave para los de Simeone en un campo que históricamente siempre ha tenido problemas para sumar puntos.
El partido lo comenzó muy bien el Atleti. Consiguió trenzar muchas jugadas llegando a portería rival. Griezmann dibujó un pase de lujo a Lino que libre de marca disparó a puerta y sólo la destreza de Jorgensen evitó el gol colchonero. Poco más tarde en el minuto 9 vino el 0-1 obra de Axel Witsel de cabeza en un corner lanzado por Riquelme. Alegría colchonera. A partir de ahí el equipo tuvo grandes minutos. Contras que por poco no se convirtieron en gol. A partir de la mitad de la primera parte el Villarreal se hizo con el dominio del balón y fue poco a poco encerrando al Atlético. No dispuso de ocasiones muy claras pero con Gerard y Parejo sembraban la inquietud en la parroquia colchonera. El final de la primera parte se hizo un poco largo. Llegó el pitido final y con ventaja para los de Simeone. Sensación que la segunda parte iba a ser complicado mantener la ventaja si el Villarreal seguía en esa dinámica.
En la segunda parte salió Savic por Riquelme. Y el Villarreal siguió con su plan. Ahora ya con una marcha más. Y pronto llegó el 1-1. Balón perdido por Griezmann en la frontal del área grande. Gerard asiste a Sorloth que de un zurdazo seco bate a Oblak. La tecnología decía que tenía 6% de chance de meter gol. El noruego la verdad es que lo hizo muy bien. La puso a la esquina. Era el minuto 50 y el partido comenzaba de nuevo. La Cerámica achuchaba y en el Atleti empezaban las dudas y los lamentos por no haber aprovechado las ocasiones de la primera parte. Pronto Simeone removió el árbol. Metió a Morata, Correa y Azpilicueta por Griezmann, Memphis y Witsel. Eso dio un impulso al Atlético pero el partido estaba al 50% para cada uno. Podía pasar cualquier cosa. Tuvo una ocasión muy clara el Villarreal que Parejo la manda por arriba. Eran ya los últimos minutos. Sensación de alivio porque eso habría sido devastador para los colchoneros. Poco más tarde entró Saúl por Barrios. Pablo andaba ya tieso. Y Saúl entraba para dar músculo y algo más. Corría el minuto 87 cuando una jugada de Correa se la pasa a Azpilicueta dentro del área. Y este asiste a Saúl que de un disparo sutil la manda al fondo de la red. Golazo del ilicitano que significa más que un gol. Tres puntos de Oro y además Saúl no lo está pasando bien. Uno que lo estaba viendo en casa lo gritó en silencio por aquello de no despertar al guaje y no molestar a los vecinos. La parienta me tiene en sobre aviso. Jejejejeje. Aún quedaba los minutos finales en los que afortunadamente no pasó nada. Los tres puntos se van a Madrid y el Atleti recupera la cuarta plaza. Chute de alegría para los de Simeone. Y para todos los colchoneros. Ahora a disfrutar de unos días de relax antes de la batalla en el Metropolitano contra el Dortmund. Eso será dentro de 9 días. El Atleti ganó porque nunca dejó de creer. Cómo lleva haciendo toda la vida. Feliz noche a todos y FORZA ATLETI!!