Jornada 18 del Campeonato nacional de Liga. Tras el tropiezo en San Mamés tocaba recuperar sensaciones sin apenas descanso. Mal sabor de boca nos quedó el sábado. La tropa de Simeone se enfrentaba al Getafe de Bordalas. Equipo de autor y con el que cada vez que uno juega le queda la sensación de haber pasado una tortura. El Atlético salía con la novedad de Memphis en ataque. Y la novedad de Lino junto a Riquelme. Y Llorente de carrilero. La baja forma de Molina Lucero le hace ser titular. Morata quedaba para la segunda parte. Los de Bordalas salían con cuatro jugadores atacantes como Mata, Latasa y Greenwood. Tras las victorias contra Valencia y Sevilla en Nervión amenazaban a un cansado Atleti que da la sensación que necesita el descanso de Navidad como el comer.
El partido comenzó con un Getafe muy valiente. Presión asfixiante muy alta que buscaba dificultar al ATLETI. La clave para los rojiblancos era pasar esa linea de presión porque después iban a quedar sus atacantes libre de marca. Así fue que Riquelme se encontró varias veces con jugadas de ataque que no llegaron a buen puerto. En ese inicio Savic vio la primera amarilla en el minuto 15 por falta a Mata. Muy muy rigurosa. Es decir, que no lo era. El montenegrino que muchas veces no se sabe controlar vio como minutos más tarde le enseñaba Munuera Montero la segunda amarilla por manotazo a Mata. Está sí que era. Así que estábamos en el minuto 38 con uno menos frente a un Getafe con ganas de liarla en el Metropolitano. Todos sabemos que este tipo de expulsiones en Concha Espina no suceden. Además la noche fría ayudaba a que la grada estuviera adormecida. Pero el Atlético de Simeone ante una dificultad busca soluciones. Memphis salió del campo por Azpilicueta. Riquelme pasó a banda derecha y Llorente a la medular. En el minuto 43 vino una contra que supuso el 1-0 de Griezmann a pase de Riquelme. El canterano puso una asistencia perfecta y Antoine sólo tuvo que poner el pie y empujar el esférico al fondo de la red. Alegría colchonera y bajonazo del Getafe. Pronto vino el descanso con sensación de alivio colchonero.
La segunda parte comenzó con un Atlético conservador esperando en bloque bajo los ataques rivales. Conforme iban pasando los minutos salía a relucir la figura de Mason Greenwood. Jugador de un talento descomunal que acabó jugando al sur de Madrid por su mala cabeza. Y una polémica que le alejaba del mundo Premier League. En el minuto 53 el inglés se adentró por banda derecha y disparó a Oblak. El esloveno repelió el balón que le cayó a la cabeza de Borja Mayoral y el de Parla puso el empate en el marcador. Y volver a empezar. Dos minutos más tarde entró Morata por De Paul. Buscar que Álvaro encuentre alguna a la contra o por alto. Y la pilló en el 63. Con una excelente asistencia de Llorente desde banda derecha. Le pone un balón teledirigido a la cabeza del delantero madrileño. Duarte se confía y libre de marca sube el 2-1. Poco más tarde vino un momento importante. Penalti de Damián a Hermoso que se tuvo que revisar en el VAR. Y Antoine Griezmann lo tiró y puso el 3-1 en el marcador. No era un gol cualquiera. Es el gol que iguala la marca de Luis Aragonés. Abrazo enorme de toda la plantilla con Antoine y cánticos al francés y también a la leyenda Luis Aragonés. Estábamos en el minuto 69. Aún quedaba tela que cortar. El Getafe no dejó de intentarlo. Al Atleti no le duraba nada el balón. Cada minuto que pasaba parecía que lo hacía cada vez de forma más lenta. El marcador era engañoso. Los de Simeone habían aprovechado con dos zarpazos ganar ventaja cuando mejor estaban los rivales de la zona sur. En el minuto 87 vino el 3-2 obra de Óscar Rodríguez. Y la jugada como no había empezado por Greenwood. El balón le llegó tras varios rebotes a la zona del punto de penalti. Disparó a puerta y tras tocar en Griezmann el balón acabó en las redes. 3-2. Y la agonía iba a ser eterna. Porque el Atleti estaba sin gasolina y el Getafe olía sangre. En el 90+3 vino el gol del empate tras penalti pitado a Riquelme por mano. Revisada en el VAR. El jugador se lanza intentando tapar el centro de Damián. Y vino el 3-3 de Mayoral. Y aún quedaban 8 minutos más de alargue. Y no perdimos el partido de puro milagro porque los azulones tuvieron varias ocasiones para hacerlo. En el 90+11 vino el pitido final. Y se acabó la agonía. Uno sentía todo el cuerpo contracturado de la tensión. Se rompe una racha histórica de triunfos en casa que comenzó en Febrero precisamente después de empate con el Getafe de Quique Sánchez Flores. Las vueltas que da la vida. Nada que reprochar al equipo que se lo ha dejado todo. Da rabia que te remonten de esta manera pero aún podía haber sido peor con uno menos contra un equipo como este con la flecha para arriba
Toca recuperar fuerzas. El sábado viene otra batalla ante el Sevilla de Quique. Feliz noche a todos y FORZA ATLETI!!