Hoy en el Metropolitano pasó uno de esos partidos que uno quiere olvidar por como discurrió hasta el minuto 90 y que siempre recordaremos del 90 al 101. Como primer partido de la Liguilla de Champions nos tocaba la visita del FC PORTO. De Sergio Conceiçao. Equipo ya muy conocido para nosotros y que la temporada pasada nos lo puso muy difícil. Es un equipo muy parecido a nosotros. Y esos equipos normalmente se nos dan mal. Tengan nombre o no.
Hoy Simeone salía con los mismos jugadores que en Anoeta. La esperanza es que hoy no estaba Soto Grado. Pero claro enfrente el equipo era diferente. El Porto sabía cómo neutralizar a los de Simeone. Y lo hizo de forma perfecta desactivando todas las amenazas del equipo colchonero. En la primera parte destacó por la igualdad y por dos ocasiones, una para cada equipo. Una la paró Oblak y la otra atajó gustosamente Diogo Costa el balón centrado de Koke con falta de potencia. En el Atleti floejaron las bandas con Molina y Carrasco. El argentino aún está en ese proceso de adaptación.
En la segunda parte entraron De Paul y Lemar por Molina y Carrasco. Luego ya se sabe que entraba Griezmann en el 60 y poco. En el minuto 50 vino el gol anulado a Koke. Esta vez sí la tiró bien. Pero De Paul estaba en offside. Así que nada, tocaba seguir remando. Pero el Atlético fue involucionando y el Porto fue saliendo a la contra. Por momentos el Atleti se vio poseído por la ansiedad de intentar buscar la meta rival y no saber cómo. El Porto ganaba claramente la batalla de los espacios. Hubo varias ocasiones del Porto pero Oblak y la falta de calidad rival mantuvieron la igualada. Simeone no lo veía claro. Quitó a Menino y Morata por Correa y Hermoso. Y ambos acabaron siendo decisivos. Con Correa el equipo empezó a atacar por dentro. Y Hermoso en el 90+2 consiguió desequilibrar el partido por fin. Con suerte tras dar en un defensa visitante. 1-0 y locura en el Metropolitano. Y reconciliación con la grada. Ya estaba el trabajo casi hecho. Pero no. El Porto ya con 10 por expulsión de Taremi se lanzó a la desesperada al ataque. Giménez concedió un saque de banda que acabó derivando en un penalti tonto de Hermoso. Mario otra vez protagonista. Uribe consiguió la igualada. Era surrealista pero uno confiesa que tampoco lo veía descabellado después de la segunda parte tan mala del equipo. Ya tocaba aludir a la épica de intentar ganar faltando tan poco. Y el milagro acabó llegando. Corner que saca Lemar en el noventaytantos, la peina Witsel( que pedazo jugador) y Griezmann en el segundo palo( como el año pasado en Do Dragao) la aloja esta vez de cabeza en el fondo de la red. El Estado de Felicidad aflora y todo es júbilo y alegría. El partido finaliza y el Atleti se queda con el bote de 3 puntos.
El Atlético en los últimos tiempos se está acostumbrado a este tipo de finales de infarto haciendo honor a aquello de NUNCA DEJES DE CREER.
Uno está contento por la victoria pero un poco preocupado por la imagen por momentos del equipo. En tres días toca jugar con el Celta. Por ahora a descansar y a celebrar el 2-1. Feliz noche a todos y FORZA ATLETI!!